En un sitio dedicado a las palabras no puede faltar la inspiración divina. Esta página crecerá con el tiempo. Pero no podía publicarse sin este salmo. Mi madre lo recitaba mientras me daba a luz y fue el primero que me enseñó. Fue lo último que oyó de mis labios antes de partir de este mundo.

Salmo 23
Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.